miércoles, 3 de noviembre de 2010

The 9th.

This is going to be quite the pretentious entry. I do apologize in advance for the opinion i will share with you. Most of the listeners of Beethoven’s 9th Symphony might find this entry quite daring and mostly disturbing. This is what I think: I found what Beethoven was trying to say with this huge piece of music. I found the meaning of it. I found Joy. This doesn’t mean in any way that I am joyful, no. As a matter of fact, this knowledge has made me miserable, because as You will see, Joy is nothing but a state in the whole event between building expectation and happiness.

Let us begin.

The 9th has to be the most famous song ever, it’s so mainstream that it’s almost offensive. We have it on: advertising, sports events, school events, porn (yes porn), Woody Allen movies, etc. Adding to this list the fact that it set the format for the modern CD. When the scientists at Phillips came with the first prototype for a CD; a miserable musician whined nonstop about 60 minutes of music being a bad idea. Why? you might ask yourself. I’ll tell you why. The 9th and all her movements are 74 minutes long. So the winning format of music portability should hold the complete piece within. I, for once, fucking entirely agree with something in life. This has been too much text so I’m going to insert a Beethoven picture right now.

Def dude that made music whilst being def.
He was def as a fucking snail, wait… Are snails def? It doesn’t matter.
The whole finding it’s not attributed to me, this would be a complete lie and I am in no way as sensitive and snobby as one has to be to find this incredible secret. This whole situation was explained to me by a musician at a classy party that I was not invited to but somehow managed to be in; this, however, is another story.

Beethoven (look at picture above) found the most accurate description of what Joy is and he explained it to us for a long 74 minutes. Joy is imperceptible and complicated. Let me elaborate on this and I will even use graphics to defend my point.

On a musical level the whole 9th is not more complicated or elaborated than a lot of overtures out there. Tchaikovsky is much more complete I might say. Rachmaninoff was an absolute God and did daring and complicated shit that can’t be played or performed even at our days. Bach was a complete angelical cunt. However, Beethoven spoke to the world in a song. He managed to compose something that defined in a philosophical way a primitive state of mind. For this achievement he used logic and mathematics.

The secret of his masterpiece is to actually show you joy. I’m going to spoil everything for you if you keep reading. My advice at this point is to close this fucking blog. Get a good version of the 9th. Use really good headsets and invest 74 minutes of your life for something worth it. O.K. If You insist i will tell you where does this happens.

The last movement of the piece “Presto” starts with a bang. This bang is the sub-sequential awareness Beethoven has been inserting to you slowly and without lubricant. Around minute 2 of this last movement he’s SCREAMING at You: Here It Fucking Comes; my big secret, the meaning of all this mambo, what you’ve been waiting for, THE SHIT IN THE STICK. Precisely at 2:50 minutes He tells you. He gives you his secret. The song explains Joy to you.
By the way, I’m using Wiener Philharmoniker’s performance of the 9th. I think this had to be stated in a prior time. Well it doesn’t matter.

Back in track. The secret is in the famous riff, yes, but not quite the riff itself. The riff is awesome, don’t get me wrong. But the riff is an explosion of feelings and a clear example of climax and satisfaction. This famous Ode to Joy riff is not Joy itself. Let me acquire the graphics needed for this complicated explanation.

First let me show you a complete waveform of the Presto movement:
The complete Presto movement of the 9th.

Then let me show you Joy:
Clip of the joy part.

A really good friend of mine preview these images and he said: “I see your point, there’s nothing in Joy.” He couldn’t be more wrong. There’s actually everything on Joy. It is the whole famous Ode to Joy riff and a really low volume level. It is almost subsonic. We should make a poll at a philharmonic that has played the 9th successfully (if possible) to see how hard it is to play this part. The fact is that At the rightful moment Beethoven shows you Joy, He gives you so little of it because that is what you need. Joy is the hidden imperceptible state that precedes happiness. And you need so little of it because the overload of this state itself wouldn’t be Joy, it would be obscene and explosive. Joy is a matter of presence  not achievement.

I recommend that now that you know the secret You should dedicate the necessary time for the whole piece, not just the presto. The path to Joy is long and difficult. Buy you couldn’t be satisfied with so little if the fight weren’t complete.

P.D. He was def, so should You be. Listen to the 9th with the more volume you can stand. Isolate yourself with a really good pair of headphones, I use Altec Lansings. These are the rules, They are necessary aspects.

As always, thank for reading.

.Anta

domingo, 5 de septiembre de 2010

Fénix

Las cosas dulces siempre me han perturbado de cierto modo inexplicable. Esa mañana fue lo más dulce que he olido. Un aroma a jazmín y azucenas inundo cada centímetro cúbico de mi olfato. Lo odié desde el principio.

Unos meses atrás se vieron esas señales en el cielo. Marcas rojas constantes con tildes verdes. Eran unas manchas como auroras boreales pero sin movimiento alguno. Todos las vimos, al menos todos nosotros viviendo en el hemisferio norte. La revuelta que se armó. La gente que prescenció el evento fue toda víctima de una ola de sentimientos encontrados. Pánico, esperanza, confusión, devoción y sobre todo desesperación. Me jacto de informarte que, fui de los pocos que observó el fenómeno con una amplia conciencia nula. A mi la vaina me pareció una completa pendejada.

Cuando los científicos del mundo se reunierón en aquel congreso bestial a debatir sobre el significado de esto yo ví las noticias con escepticismo y molestia. A mi la vaina me parecia una completa pendejada. Pero; que le vamos a hacer, las manchas en el cielo siempre son cosas llamativas y, a pesar de que yo hubiera considerado más relevante e inteligente que dios presentase su plan divino en las profundiades del óceano; Él, que aparentemente todo lo sabe, decidió que el cielo sería la mejor plataforma publicitaria para el gran combo que nos tenía preparado. A la mierda con Dios y su publicidad mercadotécnica.

Después de dos semanas de jaleo los científicos descubrieron el significado de estas señales. Y fue la cosa más estúpida si me lo preguntas. “El mundo cambia el 4 de Diciembre del año 2012”. ¡Coño! Eso nos da solo siete meses para preparar las putas maletas. A mí todo el proceso me parecio en exceso inepto. La cosa estaba escrita en binario. Traducido para cada uno de los países que lo prescenciarón. A nadie se le ocurrio que una señal celestial fuese políglota. ¡Ja! Nada hemos aprendido desde la torre de babel más que a ponerle forros de latex a las estructuras fálicas.

“El mensaje estaba escrito en código binario”. Alli fue donde solté la carcajada de lleno. El tipo que descubre la última revelación, la voz de Dios, el profeta; es un ingeniero en sistemas que estaba reparando uno de los teleprompters de los teólogos y científicos del congreso por la salvación de la humanidad. Dos puntos de respeto al Señor por comunicarse en algo parecido a un idioma universal, sin embargo yo hubiera escogido el hexadecimal.

El mensaje decia: En el cuarto dia del último més del año dos mil doce el humano recobrará la fé.

¿Qué se yo que pensó todo el mundo? Te puedo decir lo que yo pense. ¡Mierda, que dramatismo!

Me quede sin trabajo. No me quejo, lo peor de ser excesivamente inteligente es que, de alguna manrea puedes prevenir lo que existe en el futuro. Esta señal no era de esperanza, todo lo contrario. Sabía que causaría un pánico general y que la economía colapsaría. Ademas la ironía historica no cesa. Los profetas son unos putos muertos de hambre. Y por consiguiente yo estaba predestinado a ser un paria social. Gracias mierda inteligencia por forzarme a estudiar sistemas; ¡La carrera del futuro! Gran futuro. Me cago en las pelotas de la lógica.

El gobierno salió con esta idea de los paquetes humanitarios. Todos los recibimos. La comida era una reverenda mierda. Pero bueno, la esperanza era demasiado escasa como para quejarse por viscicitudes como la buena comida. Por lo menos tenía, yo, unos 5 kilos de excelente café italiano guardados en la alacena.

Los días fueron larguísimos. El internet se cayó al segundo mes del anuncio. Los bancos quebraron y empezaron los disturbios. Me hubiera vuelto loco si no tuviese esta amplia colección de más de cinco mil peliculas pirateadas de los buenos tiempos de la internet irregulada. Fumaba una cajetilla de tabaco picado rancio al mes. Juro que el tabaco reseco apesta y sabe a meados. Sí, estoy muy consciente a que sabe el orín y no estoy orgulloso de comentarlo; maldita catalana cerda y sus deportes acuáticos.

La tele nunca se apagó, mi conocimiento tecnológico me llevo a convertir mis siete computadoras en receptores televisivos. Alli estaba yo en medio de café, malos cigarros y terrible comida, observado de primera mano en siete planos los avances humanos en una promesa de esperanza. Hay luz al final del túnel ¿Mientras? Pues ¿;ientras? Estás en un túnel de su puta madre.

La gente se estaba matando allá afuera, un completo estado de anarquía, el gobierno se atrinchero en la idea de que si existía un poder supremo informativo e informático no existía necesidad alguna en controlar nada. Los testigos de Jehová comenzarón a usar zapatos deportivos, las caminatas eran extenuantes y, por esos días, tenian más adeptos que nunca. La fé se volvió la moneda.

Como me masturbé en aquellos tiempos, creo que la ansiedad es contagiosa.

El día anterior a la promesa me levanté como cualquier otro, sin embargo esperaba caos absoluto. Me refiero a incendios y muerte masiva. Nada. Nada pasaba en la calle. El mundo, despues de milenios de gritos incomprendidos se calló. Esto me puso a dudar por un momento. ¿Es acaso este el umbral de la esperanza? ¿Ha llegado el momento iluminado?... No. Definitivamente no. La gente sólo estaba asustada. En ese momento realmente extrañe la capacidad que alguna vez tuve para manejar mi auto hasta el McDonald's de la esquina.

Llego el día. Me levanté. Ansioso, he de aceptarlo. Me prepare un café con el último paquete de mi café alucinante ya abierto. En estos días ya tomaba café disfrazado: unas cuantas partículas en trescientos mililitros de agua hirviendo. “Recuerdo el café” le llamaba yo. Arme un cigarro de ese polvo maloliente y lo encendí. Para estos días me estaba fumando páginas de la biblia, lo cual encontraba, extrañamente, confortable. Encendí los siete monitores y lo que se veía era una multitud millonaria en cabezas por las calles de las ciudades. Yo vivo a media cuadra del zócalo del DF. Estaba en el epicentro del suceso prometido. Lo lógico era salir a la luz del día y prescenciarlo de primera mano. Tome mi taza de café y camine pausada y resignadamente hacia el balcón, esto me daría una vista de primera intención de todo el evento. Salí en ropa interior al balcón de mi tercer piso. Estaba seguro que la gente situada inmediatamente debajo de mí podía verme los testículos si se lo proponía, así que me acerqué aún más a la reja para darles una mejor vista de mi situación.

Era un mar de murmullos, a cada sorbo, un respiro. La gente miraba idiota en la distancia y ajustaban su posición tratando de ver mejor al centro de la plaza. Yo realmente no creía que Dios fuera tan fantoche de realizar su evento en el centro universal de cada ciudad. Sin embargo todos se veian tan seguros que seguí a la masa y enfoque mi vista en la distancia.

Silencio.

Vacío.

Juro que no soy un tipo nervioso, pero tuve que voltear durante un instante hacia abajo de mi balcón. Espero que el café que derramé alcanzará a enfriarse en su camino a la cabeza del compadre situado exactamente abajo de mí. Fue el sonido más espeluznante que jamás había escuchado. El suelo retumba cuando se quiebra, lleno el cielo; es un sonido que realmente puedes ver. Creo una ligera onda expansiva seguida de dos segundos de nada. Yo ví el suelo partirse y elevarse, vi la gente corriendo y luego, sólo luego, escuche el alarido del mundo. Me sacudió los cachetes, hermano. Te juro, que me sacudio los putos cachetes. ¿Sigues grabando? No creo poder explicarte con exactitud este momento, pero te juro que mi voluntad se fue a rodillas. Estaba, yo, frente a un evento más grande de lo que yo estúpidamente había esperado.

Después regrese a mi estado de escepticismo. Y fue allí cuando deje caer la taza de agua caliente, me valio madre. Aṕoyé las dos manos en el metal frio del balcón y me acerqué lo más que pude para enfocar aún mejor.

Primero fue el pico y despues vino la cabeza. Era majestuoso, se sacudía y trataba de quebrar el asfalto como si fuera la cubierta de un huevo gigante... era la cubierta de un huevo. Estiró los músculos de la pechuga y alzó el cuello dejandome ver los dos huecos de su pico dorado. Los destellos del sol en el filo del metal me hicieron reducir la apertura de mis parpados al mínimo. Bajó su enorme cabeza, era un busto enorme en medio de la plaza. ¿Entonces? Habló. Abrió el pico tanto como pudo y soltó el alarido más perfecto jamas escuchado. Si que tenía volumen pero no molestaba de manera alguna. Era, alguna nota oculta entre dos notas bellísimas. Era... la voz de la pureza. Fue una cancion de 15 segundos en un FA perfecto sostenido en una doble semicorchea... ¡Puta, que se yo! Era hermoso y yo no soy músico. Entrevista a un puto músico, ellos sabrán de que habló. Bueno. El pajarote cacareo chingón.

Yo me cagué. ¡En serio! Me cagué. Sabía que despues de eso venían las alas.

Pedazos de asfalto volaron para estrellarse furiosamente contra la catedral destruyéndole uno de los campanarios. La campanota cayó al suelo con un estruendo estrepitoso. El gallinote picoteó la campana con una actitud enojada. Volteo la cabezota y volvió a graznar. Saco la otra ala y aleteo un par de veces. El viento, carnal, el viento apestaba a jazmín y azucena tostada. Te juro que ví a la gente cercana al pajarote cubrirse el cuerpo ante el intenso calor. Esa gallinota brillaba con la intensidad de la paz. Extendió las alas cuan largo era. Y entonces realmente lo ví. Era un fénix. ¡Tipo! En nuestros putos tiempos y yo acababa de tomarme un café de mierda y ahora tenía a un fénix expuesto ante mí. ¡Expuesto te digo! Todo el desmadre! Las alas extendidas, el rostro de perfil. El fuego saliendole de las pinches plumas. Supe que esos calzones que traía eran cuento del pasado, no había detergente que los ayudara, nunca más. Abrió el pico y me rendí. Era la imagen eterna del poder divino. Yo estaba ante un ángel de fuego y venganza, de vida y esperanza.

Minutos despues de este cuadro el pajarote salio completo y se portó, pues, como se porta un pajarote. Caminó de aquí a allá. Picoteando el suelo tragandose carros completos como si fueran semillas de detroit. Aquí va el capitalismo y el petróleo del mundo ahora son abonos para la semilla del futuro, literalmente.

Yo seguía estúpido. Sabía lo que seguía. El pájaro va a volar. Esa si que sería una cosa del otro mundo... ¡Ja! Como si hasta ahora no lo fuera.

Se sacudió frenéticamente. Y extendio las alas. Los pájaros enormes vuelan lentísimo. Despegó con una parsimonia desesperante. Yo sabía que este pajarote no estaba ligado a las leyes de la física como la conocemos. Asi que despega como se le hinchan las pelotas... si es que es gallo fénix. Avanzaba en el orden de un metro por segundo hasta que se suspendió por encima de los edificios y planeó. Yo soy un ingeniero ¿Sabes? Trate de analizar el tamaño del avestruz volátil midiendo su sombra comparándola con la de las cosas cercanas. Pendejo yo. Las cosas que emiten su propia luz no producen sombra sino resplandor. Me deje de mamadas matemáticas y me dispuse a ver la majestuosidad de la cosa esa. Soltó una pluma que cayó pesadamente sobre un camión incendiandolo al contacto. Me cagué de risa y pense en el parquímetro aun con dinero. Billete a las cenizas...

Dos o tres piruetas áereas y se levantó hacia el infinito con una velocidad inverosímil para una bestia de su tamaño. Aún en las alturas se distinguía el pajarraco. No es para menos la mierda esa era del tamaño del zócalo de la ciudad de México. Calculé que al menos una docena de personas habian muerto en su despliege de nacimiento... un precio pequeño para el pesébre de un mesias de fuego e ira. El animal empezó a comer nubes como si fueran algodones de azúcar. Entonces empezó a morir. Yo sí que sabía que moriría, es la ley.

Se dejo caer cuan largo era. Lo vi excitar su fuego al contacto con el enriquecido aire del DF. Las cenizas se desprendian a pedazos y se convirtió en una bola de fuego. Era un cometa arremetiendo contra las entrañas de la ciudad. Era la perdicion, el jucio, el final.

Se detuvo en medio de la caida. Extendió sus alas y amortiguó el descenso y esto es lo que nos trae a esta entrevista ¿Verdad? Te cuento. Se detuvo, en seco. La cosa estaba incendiada y lo odiaba. Dio un giro accidentado y entonces pasó. La cosa cagó lo que había comido. El mojón le salio del enorme culo sin ningún tipo de estética. Aparentemente las bestias mitológicas tienen un puto aparato digestivo regular. Bueno, la mierda descendió a una velocidad incomprensible, y, si todo lo demás había sido místico esto no lo fue. La caca si que proyectaba sombra. Desde que estaba arriba lo podia oler. No olia a nubes ni a jazmines o azucenas. Olía a mierda; a pura y completa mierda. Y la pura y completa mierda aterrizó en la fachada de mi edificio. Era una cascada, hermano. La senti en mi putos ojos y entrarme en la boca. ¡Coñísimo de la madre! Me tragué toda esa vaina.

Se vio herido de muerte y ahora si cayó descontrolado encendido y consumiendose. Se estrelló contra el cráter del zócalo creando un estruendo y explotando en millones de tizones al rojo vivo y polvo de ceniza.

Los tizones no se apagaban... empezaron a agruparse dando forma de nuevo, yo entre a darme un baño. Ni pendejo que me quedo al segundo round. Toda la gente empezo a hacer un ruido incréible, como cánticos. Cuando asomé la cara al balcón de nuevo me empezarón a aclamar.

¿Sabes? Yo no se si fui elegido, carnalito, realmente no creo que eso fue lo que significara toda esta cosa. Para mí que el puto pájaro tenia que cagar y pues yo, como siempre, estaba atravezado en el asunto. ¿Oye? ¿Hay más gente cagada que vas a entrevistar? o... ¿Cuanto me vas a pagar por esto?

jueves, 26 de agosto de 2010

La muerte excelente. Capítulo 1. (no editado)

Hola, me llamo Miguel Arnaldo Rodriguez y estoy aqui para decirles que el día de mi muerte fue el día más famoso de mi ciudad. Viví en una ciudad caótica; siempre sucia y mal organizada. Ella tiene sus bellezas. Siendo el centro comercial par pueblos y ciudades aledañas gozábamos de una cualidad cosmopolita que se podía oler en los múltiples y escandalosos aromas de sus calles. Como todos los habitantes de aquí yo estaba orgolloso de pertenecer a este organismo latente.

El día de mi muerte fue el día más especial de la historia de la ciudad. Este lugar enterrado en la geografía de un país millonario en historia es, relativamente, joven. Es una ciudad creada con un fin común: extraer petróleo. Esto les puede parecer a ustedes una actividad poco loable y, en definitiva: sucia. No podrían ustedes tener más razón en el asunto. Como todas las ciudades mexicanas nacidas y desarrolladas para el petróleo; contaba ella con poca arquitectura, mucho menos urbanismo y ayuntamiento. Como todas es una ciudad de crecimiento cancerígeno, cubierta de asfalto roto y calor brutal. Nosotros, los oriundos, estabamos orgullosos de ella y la mirabamos con celo y cariño.

En esta ciudad nunca pasaba nada. Excepto por el día de mi muerte. Se que presumo mucho de esto y ustedes se preguntan ¿por qué? Dejenme comentarles. El día de mi muerte fue el día más emocionante de la historia de mi ciudad y para afirmar esto tendría que explicarles un poco de la historia de mi tierra.

Hace algunos años, 22 para ser exactos, en mi ciudad nació el hijo mas pródigo de ella: Hermenegildo Cuevas. Este muchacho pudo haber tenido la infancia más humilde del mundo excepto que peleaba. Niño para violento, no había manera de controlar el impetú de este pequeño. No pasaba más de una semana que el crio no peleara. Ya era un trifulca en la escuela y dos parpados rotos de Juanito que hubo de pagar con el doctor Atioquio Juarez, luminaria médica del pueblo, o una revuelta en el barrio contra dos niños; narices rotas y pómulos hinchados.

El padre de Hermenegildo se vio desesperado ante la costante lucha del niño y tomo lo que pudiera ser la desición más importante de su vida: metió a su hijo en el gimnasio de box del municipio. ¡Que manera de tirar las manos! No había rival de su tamaño, edad o quizás mayores y más grandes que le aguantasen dos rounds a este pródigo de la violencia. Varias veces el entrenador intentó convencer al padre de ingresarlo a tiempo completo. El padre se negaba categóricamente. Para este tiempo Hermenegildo Cuevas tenía solo diez años y de ninguna manera se permitiría que el dejara sus estudios para perseguir una carrera deportiva. Esta determinación duraría muy poco pues Hermenegildo era más bruto que los borregos que su abuelo crio entre los platanales y el calor. Bastante flacos para ser precisos.

A sus doce años de edad Hermenegildo Cuevas debutaría en su primer combate profesional avalado por la Asociación Mundial de Boxeo. Fue una pelea rápida y efectiva en la cual brilló una técnica superior y un físico perfecto. El país volteo a ver a este niño de 12 años que vence a un viejo boxeador que llego a ser subcampeon del mundo en sus mejores años. Los criticos no escatimaron esfuerzos en anunciar la grandeza del futuro de Hermenegildo. Por primera vez en la historia del pais el mundo de los analistas deportivos y farándula no estaban equivocados.

Hermenegildo Cuevas fue el boxeador más efectivo en la historia del boxeo. No había pelea que le durará más de 8 minutos. Los agentes del espectáculo le gritaban y el insistian en su camerino que se tardará un poco más por aquello del espacio publicitario.

Cuando Hermenegildo contaba con 15 años ya era reconocido como la promesa boxística del país. Fue por estas fechas que un jóven promotor del deporte estatal comenzó una fructífera carrera en la política de su estado. Sus campañas fueron acertadas y efectivas, llevando al atletismo de este lugar a niveles competitivos donde nunca había figurado. José Manuel Torrente estaba destinado sin saberlo a impulsar su carrera y la de Hermenegildo en una simbiosis absoluta. Empezó como una muestra del trabajo en conjunto de una secretaría gubernamental con un ícono popular. Apoyándose en el rostro popular del atleta José Manuel tuvo acceso al corazón del vulgo convirtíendolo en una promesa para el gobierno del futuro.

Por primera vez en la historia del país, si mal no me equivoco. Vieron a un político honesto. Trabajo por el pueblo. Creo centros de deporte asistido, verdaderas escuelas que presentaban un programa deportivo al alcanze de todos. Estos CDA, como se les llamaba, tuvieron un efecto positivo en la juventud de las calles. Formando una generación de atletas humildes y desconocidos ávidos de triunfo y reconocimiento. Al quedar limpias las calles la tasa criminal descendió a niveles mínimos. Pasaron de una ciudad potencialmente insegura a una comunidad tranquila donde los vecinos disfrutaban largos paseos por la noche y llebavan a los niños a darse vueltas en el parque con los burros pintados de azul mientras se tomaban las fotos más surrealistas que jamás se hallan capturado. Los CDA tambien fuerón un impulso para el empleo y el turismo deportivo. Con equipos de fútbol bien estructurados y las peleas de box espectaculares que se efectuaban los sábados por la noche, la gente de los alrederores se acercaba a la ciudad a disfrutar con las familias de dichos eventos.

Todo marchó viento en popa para Hermenegildo y José Manuel, quienes erán ya los mejores amigos.

Jose Manuel Cumple los 38 Años cuando Hermenegildo se torna mayor de edad, para Hermenegildo esto significaba solo una cosa. Boxeo profesional. Este año el púgil se inscribe para sortear la oportunidad de buscar el título de la Asociasion Mundial de Boxeo y so amigo el político toma un giro esperado en su carrera y se lánza para senador del estado en la cámara del país. El año siguiente ambos entraban triunfadores a la ciudad en un grán desfile que puso en el mapa del mundo al humilde lugar. La gente decía que el destino de ambos estaba ligado y que mientras uno triunfara el otro trendría las mismas consecuencias.

-Mientras los dos sigan siendo igual de buenos con nosotros les irá rebonito -. Dijo Fulgencia Ortiz de Dominguez dueña del puesto de pollos y quesos numero sesenta y dos del Mercado Municipal en declaración oficial a la prensa.

Fueron, sin duda alguna, grandes años para los dos. Un triunfo trás el otro los puso en los tabloides en el mundo entero. Los programas de recuperación ciudadana de Jose Manuel eran tomados por gobiernos de primer mundo para ser adaptados a sus problemas urbanos de drogadictos. Y en el mundo de la información deportiva no pasaba un día sin que se reportara los dimes y diretes de Hermenegildo o “La Máquina de Bronze” como se le llamaba en esos días.

Para esos días vivía yo en la completa discreción social. En otras palabras no era nadie, ni pintaba nada ni colaboraba con absolutamente nada. Era tan invisible que los muchachos no me daban volantes afuera de los supermercados. Yo me había rendido, tenia un trabajo muy pequeño preparando pizzas en un carrito situado en la plaza principal. Pagaba cerca de casi nada, pero la comida era gratis y estaba en un lugar de la ciudad que resultaba sorprendentemente positivo. ¡Todo el mundo estaba feliz todo el tiempo! Era como vivir dentro de un comercial de seguros de vida. Juro que habia días que el sol brillaba diferente aquí que en el resto del pueblo. Seguro eran impresiones mías.

Para los días cercanos a mi muerte había un tremendo jaloneo en el parque, La pelea de Hermenegildo Cuevas por su segundo Campeonato del mundo se celebraría aquí. Asi que habia no menos de mil quinientas personas preparándolo todo. Mi jefe estaba contento pues la ola de personas trajo consigo un aumento en el consumo de pizza, confieso que yo sólo pensaba en la cantidad de colesterol y bacterias que esta gente estaba consumiendo. Jose Manuel celebraría las elecciones el sábado anterior a la pelea de Hermenegildo, no es necesario mencionar el revuelo que esto provocaba en la ciudad. Por primera vez el país podría tener un presidente honesto, y sería de aquí! Esto significaba un futuro brillante para todos.

Sólo una semana más y empezaríamos a vivir una mejor vida.

sábado, 21 de agosto de 2010

Pontevedra.

Esta no será una entrada literaria. Algunas fotos tomadas en la ciudad de Pontevedra.


















Si quieren fotos más definidas y en mejor calidad pueden ir a mi página en deviantART.

jueves, 5 de agosto de 2010

Oda punk a la Guerra.

Trato de entenderlos Señores de la guerra, pero no puedo. Lo que ustedes buscan es negociar con la miseria y el sufrimiento humano. Les escribo las siguientes palabras para informarles mi incomprensión y, quizás, buscando un poco de iluminación acerca de la naturaleza de sus actos.

La guerra siempre ha estado alli, una constante y latente necesidad humana. Hemos crecido y ella ha evolucionado con nosotros. Creamos deidades para controlarla y hacerla justa; y siempre que se habla de conquista y defensa la ejecutamos con maestría y valentía. Las guerras de antaño aunque violentas y sangrientas eran un enfrentamiento de fuerza y estrategia, fue en estas batallas donde se encontraron los grandes héroes y las canciones eternas. Se escribió poesía y se liberó el pueblo. Epopeyas épicas han sido plasmadas en todas las formas de arte para honrar lo bélico a través de los años.

¿Hoy en día? Todo parece absurdo. Las fronteras no cambian y la belleza de la guerra se ha cambiado por algo turbio y confuso: Economía.

Ya no tenemos una Helena, sin embargo, hemos conseguido diamantes en Sierra Leona. Hemos transformado el canto de los halcones de Apolo en gritos de madres desesperadas. Los guerreros caídos ya no son inmolados en enormes piras hechas de la madera podrida y lastimada de los galeones. Hoy, en nuestros, tiempos los hijos, sobrinos, hermanos o nietos son entregados envueltos en banderas coloridas hechas en china. Los soldados de nuestra tierra ahora le piden bonos a una cuenta bancaria en vez de aclamar a los dioses golpeando sus petos, azuzados por los gritos de imponentes centuriones. El soldado ha perdido su significado. Para mí todos son mercenarios de su economía, Señores de la Guerra.

Cuando la vida era joven y corta, los hombres grandes marchaban entre cánticos y gritos de poder hacia la negrura de la batalla. Los soldados disfrazados de posibilidades de nuestra vida abordan veloces aviones y barcos donde son bañados en rios de opulencia. Basta carecer del cansancio previo a la batalla para que esta se haga mecánica e inhumana. Hoy el juego previo a la guerra es psicológico e inducido. Analizado por científicos que envenenan la mente de nuestros hermanos al convertirlos en extensiones de sus armas. La guerra que ahora veo se torna análoga y artificial. Y los culpo a ustedes de tratar a los valientes como muñecas pusilánimes. De disfrazarlos para la efectividad y no para la ventaja táctica del miedo infundido a través de la potencia del grito, de la máscara del Samurai y de la ferocidad del bárbaro vikingo. Se ha perdido el guerrero. Trasciende hoy la herramienta sintética deshechable.

Dejenme hablarles del daño colateral. Cuando vemos las peliculas de sandalias y espadas tocamos un poco de la violencia del tiempo de nuestros apellidos. Las masacres de Atila y sus Hunos. “...por donde los caballos del bárbaro pisan no vuelve a crecer ni el pasto...”. ¡Si! Las violaciones y el pillaje pueden ser interpretados como indicios de la barbarie del pasado, ahora tenemos bombardeos guiados por láser; más precisos, es cierto; pero, ¿A quién apuntamos Señores de la Guerra? Los niños mutilados por su metralla esparcida. Canales de lagrimas resecas en los rostros de nuestra próxima generación enmarcados en esos ojos llenos de experiencias innecesarias. En los tiempos anteriores las guerras eran brutales, Sí. Hoy la información es curiosa y siempre habrá un lente constante dispuesto a fotografiar el daño de ustedes. Lo vemos con ojos de lástima y es nuestra culpa no hacer nada al respecto. La impotencia del terror que ustedes nos provocan hace que ignoremos la súplica inmersa en la mirada de la madre envuelta en violencia extensiva y constante. Pido disculpa ante mi indifierencia, ante nuestra indiferencia. Ustedes son verdaderamente intimidantes.

Los cambios en la historia no creo que sean relevantes. En el fondo de las cosas ya nada cambia... vivimos con ese miedo heredado al holocausto nuclear y estoy seguro que ustedes se aseguran de tatuarlo mas profundamente en nuestros espíritus con sus noticias alarmantes de posesión de armas destructoras de la piedra eterna en paises alteradamente agresivos. Ahora permítanme diferir, Señores de la Guerra. Usetedes son los agresivos para mi. Son ustedes los famosos agresores. Los he visto perseguir el cobustible y la riqueza. Los he visto fortificar la comida. ¡Con qué derecho! Las fortificaciones de mis ancestros fueron para proteger a mi familia del asedio enemigo. Ustedes resguardan la comida que le pertenece al hambriento. Si, esto es una pesadilla Orwelliana. Controlan el estomago necesitado para hacer ver que la miseria es más importante que la guerra que ustedes perpetran repetidamente. La pobreza no es un juego y la vida solo le pertenece al portador. Los acuso de ser avaros de la humanidad. No hay nada de honor en dominar al especimen roto, una voluntad quebrada guarda silencio y su voz es la más preciada de las joyas de nuestra era. ¡Hablen! ¡Manifiestense! ¡Griten! Aunque estos gritos se pierdan en las bóvedas millonarias de injusticia y tiranía. Quizás ahora solo los poetas escuchen.

¿Qué es lo que buscan Señores de la Guerra? Ustedes ya lo tienen todo. Si cumplen esta misión destructiva ya no quedara humano en pie que pueda ser extorsionado por sus ideas y acciones. Ahora reclamo a los que esparcen justicia y libertad en nombre de la grandeza de sus naciones. Les pregunto ¿Porqué hemos de ser nosotros como ustedes? ¿Que derecho les da la solvencia económica? La avaricia que ustedes muestran a las generaciones del futuro es contagiosa. Este es el cáncer de nuestro tiempo. Comprendo que la necesidad de crecimiento y expansion de un imperio es imperante, sin embargo; todo ha sido ya establecido. Las fronteras están trazadas y los límites demarcados. Esta necesidad voraz de conquista se ve terrible a los ojos del pensante, del ente inteligente y consciente. Yo no me como ese cuento fabuloso de que ustedes son los padres de la libertad y que sería inmoral no esparcirla. Esparcir una doctrina con amor y pureza es una cosa. ¿Llenar de armas a mis vecinos y convertrme en un objetivo latente? No lo es. Se ve de esta manera: ustedes son tiranos, dragones hambrientos que atacan a la pequeña villa a las faldas de las montañas para capturar el poco oro posible, guardándolo en una caverna profunda y tenebrosa para no usarlo jamás. Es avaricia Señores de la Guerra, esto no tiene ningún otro nombre.

Es tiempo de cambios y con dichas transformaciones vienen las caídas de los imperios. Señores de la Guerra su imperio se viene abajo, para ser reemplazado por uno más cruel e inhumano. Esta caída nos arrastrará a todos los amarrados a sus conquistas. Los observaremos romperse las uñas trantando de asirse al abismo de lo inevitable. Este abismo es la garganta de nosotros. Será nuestra garganta la que sufre su recesión. Despues vomitaremos la sangre de su crisis y pasaremos a ser poseídos por el siguiente tirano en marcha. Es un poco injusto que nos roben la comida de la mesa, para después morir en ella y de su pestilente cadáver dar a luz a un ser aún más horrible. El peor tirano es aquel que hunde al pueblo que pisa con él. Ustedes son los terribles, los acuso abiertamente aunque con esto solo logre llenar de pustulas al comensal indeseado y muerto.

Nos damos cuenta de todo. Lo vemos y lo repudiamos, aunque a veces sea en silencio y subjugación. Esta queja exsite, aunque tránsite en un universo silente. Esta queja les pertenece y les obliga a reconocerla. Aunque parezca que no haga mella en la oscuridad de sus cavernas doradas, la queja retumba y rompe. Penetra y destruye su alma. Cuando mueran, Señores de la Guerra, ustedes no se llevarán nada. De nosotros no lograrán nada más alla de su existencia. Pues lo que nos quitan aquí, en vida, nos será retribuido en un universo equilibrado. Les informo que deben tener miedo, miedo a realmente perecer y nacer gusanos apestosos de nuevo. Yo lo sé, lo he sabido siempre, que este infortunio y maltrato sera remunerado con luz y conocimiento. Ustedes no ganan nada, mueren aquí, mientras nosotros, los miserables, nos levantamos como luces de eterna juventud ante la advesidad de su horror.

De alguna manera los entiendo. Me han enseñado el odio. Lo han impreso dentro de mi. Quiero tomar las armas e ir a perseguirlos y darles muerte. Armarme de valor y correr entre gritos y paisanos a reventarles la cabeza con u golpe fuerte de mi báculo de voluntad. Pero uno solo de sus cabellos dañados me transformaria un una criatura sedienta de sangre. Entonces sería yo el que naciera de sus pustulas y verrugas podridas. Señores de la Guerra, me niego a ser un reemplazo de la noche, yo no caigo en esta trampa de mierda.

Hasta nunca, Señores de la Guerra.

.anta

viernes, 30 de julio de 2010

Felicidades Sr. Publicitado

Esto es un vil egaño. La piel de la vagina de mi mujer se siente muchísimo mejor que este pedazo de plástico ulta sensitivo y ligero. Ahora se que todo es una mentira ¡Todo! Seguro también se me ha mentido y pago mas por los minutos al hablar con ella en mi nuevo móvil con sistemas operativos alternativos.

¿Qué es esto? ¿El dinero no me alcanza? Pero si ahorro a plazos obligados y reiterados por mi tarjeta azul platinada de plástico, si es que pago siempre con ella y acumulo puntos y millas y dinero y, y... mis dientes... ¿Que pasará con mis dientes? ¡Ahora se me caen a pedazos! ¡Mujer, traeme la garantía del dentrífico! Que esa mierda esta avalada por la sociedad de odontólogos del país y seguro me reemplazaran la dentadura por una quijada de titanio sostenida por polímeros.

Si, la mierda aún me huele, a pesar de que ingiero fibra 135% natural en galletas HIPERBRAN que me raspan el alma en la barriga todos los días a las seis. El mear tampoco ha mejorado, ha tomado un tono verduzco radioactivo. Se que es por todos los electrolitos de las bebidas que me dan rabo y potencia.

¡Mujer! Acerca el séptimo control remoto que quiero ver un poco de noticas. Siempre hay que estar enterado de los menesteres de los palestinos contra los americanos. Está sobreentendido que a nuestro país se lo esta llevando la mierda; pero, si la corrupción personal se disfraza de desgracia ajena pesa menos. El mundo más jodido brindará mejor panorama, siempre.

Quiero un café cuadruple descafeinado con THC depurado añadido, para tomar la siesta. Siempre que tomo este compuesto cálido y viscoso me manda a un sueño limpio e inimaginativo que me deja un sabor métalico en la boca y una sed descomunal.

¡Bien! Comienza mi dosis de comerciales. Este ya lo he visto varias veces. Me pregunto si realmente mi piel quedará tan suave como una nube. ¿Que tan suave es una nube? Compraré un paquete de malvaviscos azules la próxima vez que valla al supermercado. La biblioteca en el super dice que son (los malvaviscos azules) lo más cercano a masticar una nube. Mañana, si, mañana si que lo probaré. ¡Que emoción!


!Mujer! buscate el paquete de condones, si, el rosa. Ultra sensitivos, que el latex y el plástico siempre serán mejores que las paredes de tu vagina. El rosa siempre sera el nuevo rosa.

.anta

jueves, 29 de julio de 2010

Viridiana Noir.

El espectro del humo transita pesado entre la luz que se cuela por las ventanas que dan al oeste de la calle a las siete de la noche en esta vieja ciudad de Europa. El granito brilla desesperado tratando de atrapar los ultimos rayos de la tarde. El iluminado público tinta todo de un amarillo nostálgico que engaña la noche sutílmente. Una bocanada de Ducado, un sorbo de Glenn Fidditch; lo mismo de siempre.

Hay en el ambiente, sin embargo, un aire diferente, las entrañas te lo dicen. Este será uno de esos dias que revientan con sorpresas desagradables. A cierta edad las sorpresas son en gran número poco placenteras. Ella irrumpe en la oficina. Desde el turbio cristal de tu ventana, el que tiene tu nombre que siempre lees al revés ; la viste. Tu sabías que era hermosa antes de que abriera la puerta. Analizaste la silueta esbelta envuelta en su estola gris de un animal muerto, notaste el entallado vestido color crema con botones ligeramente más oscuros, sabes que lleva una falda ancha y gris que cae en un solo pliego y sólo puedes imaginar la apertura lateral que llega un poco más abajo de lo obsceno.

La puerta se abre.

Que caminar tan liviano y el perfume ¡Oh! Ese perfume. Así huele la muerte, piensas. El aroma penetra tu humo pesado en la iluminación vespertina. Tú, lo observas todo. Ella se sienta frente a ti y el sillón de cuero hace un ruido familiar y embarazador. Ella no le da importancia, tú no le das importancia.

-Estamos cerrados.
-No para mí.
-Estamos cerrados para todos.
-Creo que mi propuesta lo hará recapacitar.
-Su propuesta bien podría esperara a mañana. Le tendre que pedir que se marche. -Le dices un poco arrepentido. La curiosidad es una virtud para todos menos para los gatos.
-Esto no esperará un segundo más.

Ella saca una caja de caoba con una estrella de nácar en la cubierta. Tu conoces la caja. La pone sobre tu escritorio de madera mucho más barata y tu te tornas pálido. Finges de manera fallida no estar nervioso. La caja ha aparecido de nuevo.

-¿Seguimos cerrados?
-¡En lo absoluto! Disculpe usted, creo que no hemos sido presentados, aunque tengo la ligera sensación de que usted sabe perfectamente quien soy yo.
-¿De manera que reconoce la caja?
-En efecto. Aunque, si le soy sincero, pense nunca verla más.
-El mal nunca abandona a los suyos. Me llamo Viridiana.
-Mucho gusto, Yo soy Ernesto Silva, pero usted ya sabe esto y la prescencia de la caja me indica que el gusto es totalmente mio.
-El gusto es suyo.

Una pausa señala todos los momentos trascendentales en la vida. Hay de pausas a pausas, esta era una de esas. Observas la caja con una curiosidad enorme, la sensación de ansiedad te domina y deseas saber el contenido. Quieres develar el misterio ultimo. Acaso la caja tendra el mismo contenido de cuando la cerraste por ultima vez.

No hay nada peor que dejar algo importante abandonado en el pasado y en el futuro más insólito encontrarlo como una tortura dormida y latente. Sabiendo que en el silencio de la ausencia te grita desesperadamente que corras al encuentro de tu triste destino. Tu, la mataste. Lo sabes y nunca dejo de perseguirte. ¿Excusas? Las tendrás siempre, ella era una puta, no solo eso; ¡Una puta insoportable! Que nunca se vendio por dinero sino por sentimientos, sabiendo que tu la amaste devota y locamente. “La puta” fue como la mencionaste siempre que pensaste en ella. Nunca la justificaste, nunca te justificaste y ahora la caja esta de regreso en tu oficina.

-Quiero entender, Viridiana, que esto es sobre dinero. !Al grano! -Mientras golpeas enérgicamente la superficie de tu escritorio de pino barato. Ironicamente piensas en que ese pedazo de caoba fue la ultima madera fina que tocaste. Despues de su muerte la pobreza ha sido tu aliada compañera, siempre constante, siempre bienvenida.

-No. señor Silva, esto no es un tema de dinero. -Te dice esto mientas saca de su bolso una de esas cajetillas de cigarrillos largos y ridiculos que siempre te han hecho pensar que el humo no pasa por alli. “Nadie fuma suficiente con esas mierdas”.
-¿Le molesta si fumo?
-Me molesta usted en general. Adelante, fume, si eso la ayuda en algo.

Viridiana enciende el cigarrillo con un encendedor aún más maricón. Toma una bocanada profunda y deja escapar el humo con un suspiro casi romántico. Te condenas un millón de veces ¿como encontrar a esta mujer hermosa? Ahora reluce el estúpido hombre, te pierdes en esos labios carmesí, en la mirada de esos ojos azul cenizo, en cada respiro. ¡Ah! Esos respiros dentro de ese vestido sujetando esas tetas perfectas. Si tan solo fuera tuya, no tendría que morir. Viridiana tiene que morir.

-Señor Silva...
-Llameme Ernesto, al final usted ya esta más que familiarizada conmigo ¿Señorita?
-Señora.
-Ah, pues bien, Señora, digame en que le puedo servir.
-Como le decía Señor Ernesto, requiero de sus servicios y aunque no tengo como pagarle le ofrezco esta caja como pago.
-Como podra usted comprender, Viridiana, este es un pago más que atractivo, así que exponga su idea y veremos si estoy dispuesto ayudarla.
-Quiero que mate a mi marido. Se llama Arnaldo Rojas el siempre sale del trabajo a las seis y veinte de la tarde en la zona industrial de …
-Lamento interrumpirla. -Le dices con cara de asombro. -Esta usted muy equivocada Sra. Viridiana y le tengo que pedir que se retire inmediatamente, esto ha sido un completo error.
-Tengo que diferir Ernesto ¿Te molesta si te tuteo?
-Para nada.
-Ernesto, dadas las circunstancias debo decirte todo lo que pasa, estoy segura que al final no solo estarás de acuerdo sino que me ayudarás sin nungún tipo de restricción. Al principio era solo una secretaria. Cualquiera perdona una secretaria, esas mujeres son oportunistas y ofrecen algo emocionante que nosotras las esposas no podemos proveer. Yo pense que sería algo pasajero y que, eventualmente, el lo dejaría ir. Pero no fue así. Entonces empecé a prestar más atencion en las cosas que realmente atraen, más maquillaje, mejores ropas, cenas en la intimidad, sexualidad intensa... ¿Me consideras hermosa?
-Es usted un ángel, aunque dada la situación disculpe usted que no me sienta yo atraido hacia su persona, pero por favor continue.
-Hace un par de años llego Olga. Esta mujer no me llega a los talones...

Viridiana se pierde en la memoria.

-Esta putita de mi marido es más lista que yo, lo ha engatuzado ¿Ve? Empezó de manera simple, yo de antemano sabia que el cabrón se veia con alguien a escondidas, no es muy brillante ¿Sabes?
-Me lo imagino. -Le dices.

Pero ella no entiende tus ideas. Si tu fueras de Viridiana, serías de sus brazos para siempre. Le adornarias la vida con cumplidos y regalos pequeños. La besarías con locura en las sombras posibles, le adornarias los cabellos con flores caras y la piel con trapos diseñados. Le harias el amor con paciencia y ternura y le llevarias el desayuno a la cama con la dosis perfecta de sal y pimienta. ¡Ay! Viridiana que día para conocerte.

-El dinero empezó a faltar aquí y allá, empezó a llegar bebido más a menudo. Descuido el hogar. Y yo pense que esto sería pasajero que regresaría a mi, nunca lo hizo.
-Nunca lo hacen.
-Sí, bueno. Dicen por alli que la esperanza es lo último que se pierde. Entonces empezo lo peor, ya no habia dinero y comenzaron las peleas...

Viridiana siguió su letargo de quejas vanas y tú solo podias pensar en esa mujer completa y deliciosa. ¿A que le sabe el cabello despues de la tortura de un día de verano en Galicia? ¿Como le brilla la piel debajo del dia eterno? ¿Como se ven sus curvas entre la luz de tu lampara vieja? ¿A que le sabe la boca en el primer beso de la mañana? ¡Ay Viridiana!

-Viridiana, tu tienes un problema de casa, eso se arregla con comunicación o un divorcio.
-Ahora él se largado y dice que se llevará todo para darselo a ella. ¡Eso si que no lo tolero! Primero muerta antes que cederle todo a ese pendejo.
-Corre conmigo, ven conmigo. Sabré hacerte feliz.
-¿De que hablas?
-No miento, te he esta buscando, eres tú. Lo supe desde que entraste por esa puerta, ahora solo quiero estar contigo.
-Yo no creo en los hombres. Te llenan de halagos al principio y luego regresan a ser puercos.
-Tu puerco.
-Esto ha sido un error. -Dice viridiana mientras posa su mano sobre la caja de caoba con la estrella de nácar.
-¡No! Yo te ayudo. Permíteme la caja.

Ella retira su pálida mano de la caja que sostiene una estrella de nácar y tu estiras en un movimiento lento pero seguro. Tomas la caja. Ella no te ama, ella no te ama; esa puta.

La caja cruje desorientada, sin ritmo y sin esperanza. La caja muere, como tú, como Viridiana. Adentro esta el Smith & Wesson 38 especial. La culata de marfil brillante, símbolo de una epoca de mejor dinero, un caño largo y brillante. El olor. Aún huele a bala, a pólvora quemada, a historia antigua, a poder latente.

Viridiana esta perdida, ella muere hoy. Esta historia se acaba, ella es: no más. Ella muere hoy. Tomas el revólver. Lo examinas con la profesionalidad respectiva. Es un arma perfecta, alcanza los límites posibles. Cañon perfectamente alineado. La pólvora fluye en él como el agua en los anales de la geografía. Ahora tu eres el Dios, el mando, el tipo. Retraes el barrill completamente vacio y abres tu gaveta. La gaveta. Treinta y nueve balas treinta y ocho especial iluminan el pequeño recinto de claustro en la violencia. Tomas seis.

-Viridiana, yo me encargo. Si tu me juras amor.
-No entiendo...

Ella no te ama. Esa puta, esa puta podrida. Esa puta inmunda y jodida, esa niña de la calle... esa puta. Las balas encajan perfectas; seis kilos de plomo, piensas. Ahora la muerte huele a perfume más grande que tu humo. Apuntas y sin pensarlo dos veces disparas cuatro veces.

Viridiana esta muerta, ahora deforme y constipada entre respiraciones dificiles. Ella es fea hoy, ella la puta. Pinche Viridiana.

.anta

miércoles, 28 de julio de 2010

Los días secos.

Los dias áridos siempre han sido los peores, te sientas en la banca y le lees a tu abuelo novelas de aventura. Él, sentado en su silla de ruedas, mira al vacio con la misma expresión de disturbio entregado a la noche. Buscas el énfasis en las partes que deben provocar emoción. Así en los días iluminados por aire seco, le lees a tu viejo fragmentos de Walter Scott, Herman Melvile y también algo de Alejandro Dumás.

Nada parece emocionarlo o alejarlo del letargo.

Haz conseguido seguidores y aunque pretendas ignorarlos en el fondo de tu alma les agradeces el aplauso silente. Te hacen sentir parte de este arte que pregonas a voz alta y adornas de mala actuación. Tienes niños que juegan con juguetes modernos y llenos de color mientras paran la oreja para escuchar más de cerca las parrandas de Robinson Crusoe.

Una pareja melancólica y feliz te escucha entre sonrisas y besitos, mientras vuelan un cometa en forma de corazón que te hace suspirar por un segundo. Un par de viejos que siempre discuten cuando callas alimentan palomas. Ahora son decenas de aves que no hacen sonido alguno tambien por respeto o siempre por hambre. Esta vana e importante compañía ha sido atraida por tu teatro, por ese vago intento histriónico de entretener a una mente perdida en el olvido. Sabes que esos callejones antes llenos de vida ahora son piedras desnudas entregadas a la noche.

Te engañas tratando de engañar a la noche.

Ese quebradizo día falto de agua en al ambiente, sacas de tu mochila Miguel Strogoff. Siempre te ha gustado esta novela. Te preguntas si también le gustará a él. Alzas la voz hasta que el ambiente silencia y bajas un poco el tono para enfocarte mas en la dicción que en la potencia. Dibujas bosques y nieve, tierra y agua fría. Sólo para, de vez en cuando, levantar la mirada y verlo mirar pérdido los viejos y enormes árboles de este parque perdido en España.

Bajas el libro y observas los titanes de madera poco viva, te enfocas en el musgo milenario e imaginas que ha servido de cama fría a infinidad de hadas de los sueños. Trazas los caminos del agua que deben ser ríos de vida a insectos fabulosos de formas extravagantes y colores alarmantes. Construyes ciudades de gente diminuta que vive aventuras enormes. Organizas batallas sangrientas y largas llenas de heroes que miran, despues de la victoria, a un par de soles azulez con guindas amarillas en un cielo igual de azul. Observas detenidamente al pequeño duende del hongo solitario que se instala unas alas de plata y aletea ferozmente para alcanzar la tierra prometida de estos soles azules.

Su viaje te lleva a través de pastos, aceras, cercas y bancas. Lo que para ti es un parque viejo es para el duende la promesa de una vida llena de futuro. Lo miras vencer a las abejas en una guerra de banderas negras y amarillas. Renova sus alas con escamas de abejas soldado y remonta un vuelo firme para governar la tierra de dragones eternos que nosotros vulgarmente llamamos libélulas. En este valle de concreto a la orilla de un oceano cristalino y helado lo vez mutilarse a si mismo un brazo para evitar el veneno mortal de la reina dragon, mientras blande la espada fortificada con madera de roble gallego contra la armadura principal de la dama de las libélulas.

Vuela inclemente hacia los dos soles azules con destellos amarillos

Corteja la mariposa más bella de las montañas de arena al ofrecerle el higo más jugoso del universo conocido. La hechicera colorida le entrega un amor condicional y puro y se despide del Duende para nunca verlo más. Te conmueves al enterarte que el romance es tan solo algo de la vida y como tal es tan pasajero como el tiempo que tenemos para saborearlo.

Tu viejo sigue el camino del duende, tu lo notas y sueltas una lágrima. El ruido se ha incrementado al encontrarse con tu silencio, sin embargo, una niña muy rubia de unos cinco años se ha unido a la aventura de nuestro ahora amado y admirado duende del hongo. La nena voltea y te sonríe con complicidad, tu abuelo levanta la mano y señala al punto más lejano posible. Agudizas la mirada y lo vez gritándole al mar interminable para que calme su furia y lo deje cruzar sus aguas mortales con una barcaza hecha de pétalos y cáscara de patata. Negocia el paso del punto profundo con las truchas sobornandolas con gotas de miel y sangre de abeja, una delicia innegable para peces. Él aprende que los habitantes del agua son los espejos del mundo y que las mellas de azul son la cancion de la historia cantada a través de la luz. La nena te mira, posa un dedito en sus rojísimos labios para que hagas silencio. Estas no son cosas de los humanos.

Al llegar a la costa del mar interminable se acuesta y descansa. El cuervo más viejo que el tiempo vuela hacia el y se posa.

-Tu destino es un engaño. -Le dice el viejo cuervo.

-Eso no es lo que importa. -Contesta él, pacíficamente.

Sueña por lo que, en su tiempo, serían varios días. ¡Oh fortuna fantástica! Los tres hemos sido testigos de sus sueños. Historias llenas de tristeza y gloria. Cuentos muy importantes de contar en otras ocasiones.

Al despertar su aleteo es mas vigoroso y alcanza velocidades de espuma, impacta furiosamente al costado de las aves de caza de insectos cual corsario de la armada más furiosa en mares de piratas. Te  sientes marinero sortario en galeones en un mar de encantos y recuerdas lo que haz ganado en contra de abejas asesinas, dragones furibundos, mariposas fogosas, peces chismosos y un cuervo silente que dijo mucho más de lo que jamás se ha dicho.

Tu abuelo observa estoico cada uno de los movimientos del duende guerrero hasta que este alcanza los dos soles azules con manchas amarillas.

Una polilla mutilada, vieja y brillante aterriza en la frente de tu abuelo, el levanta la mano y le ofrece un dedo tosco y manchado. La polilla se posa en el y tu viejo la pone a distancia de vista.

-Regresa y diles que me haz encontrado, ya pronto estare con ustedes en casa.

La polilla hace un vuelo intenso y recto de dos o tres minutos mientras te pones de rodillas y abrazas a tu abuelo con lágrimas en los ojos, la nena te sonríe en la distancia.

Ahora los días secos ya no llevas libros, llevas manzanas y dátiles. Son los días en que tu abuelo te cuenta sus historias.


.anta